Las playas de Manta vivieron intensas jornadas de diversión, recibiendo a miles de turistas que encontraron en el mar, la gastronomía y la calidez de su gente, el plan perfecto para compartir en familia y en pareja.
Una de ellas es Nadia Correa, visitante guayaquileña que se declara enamorada de Manta. Cada vez que puede regresa junto a su familia para disfrutar de sus playas, destacando un detalle que la hace volver una y otra vez: su piña colada favorita, esa que asegura solo sabe igual en Santa Marianita, donde además la comida llega directo hasta la carpa, haciendo de la experiencia algo cómodo y especial.
El romance también encontró su espacio frente al mar. Paulo Iturralde, junto a su novia, coincide en que las playas mantenses son el mejor escenario para enamorarse, compartir y crear recuerdos inolvidables, con el sonido de las olas como testigo.
Así como ellos, miles de turistas recorrieron Playa El Murciélago, Tarqui, Santa Marianita, San Lorenzo, San Mateo y otras playas del cantón, disfrutando de espacios seguros, servicios activos, gastronomía típica y una atmósfera vibrante que confirma que Manta sigue siendo uno de los destinos favoritos del país.
Manta no solo recibe visitantes, los conquista y siempre los invita a volver.










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