En el barrio Palo Santo, de la parroquia Urbimanta, de avanza con la repavimentación de 650 metros lineales de su calle principal, una obra que incluye bordillos tipo cuneta para mejorar el drenaje del agua y garantizar una vía más segura y duradera.
Para vecinos como Miguel Navarrete y Héctor Argüello, esta obra significa mucho más que asfalto: representa reactivación económica, mejor movilidad y un entorno renovado para quienes viven en el sector. Además, el bus que presta servicio al barrio podrá volver a cumplir su recorrido con normalidad.








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