»Cuando cantamos con el alma, la música llega directo al corazón. El mío está con San Lorenzo», dijo Rosibel Mendoza. En sí, son palabras grandes de una pequeña de apenas 7 años, con amor por el canto, que las expresó antes de interpretar «Avecilla».
La edición 38 del festival de Música Nacional en la parroquia rural San Lorenzo, este 8 de agosto, sirvió para hablar de amor a través de la música, pero también para mirar con esperanza a los muy jóvenes intérpretes que garantizan el futuro de este género musical.
Es el amor de Cecilia Pinoargote, gestora de este festival, que con tesón lo ha sostenido 38 años; a su lado, su compañero de vida presentaba la velada, contemplandola enamorado.
Así como amor de madre orgullosa es el de Susana Tumbaco, mientras nerviosa observaba a su hijo Omar Reyes, que a sus 11 años realizaba su presentación por segundo año consecutivo en este festival.
Esto en una noche en que Wendy Ube, presidenta del GAD parroquial, hablaba de cómo este festival es un ¡viva! de San Lorenzo para el mundo; mientras, con amor y añoranza de su tierra, Kendy Sánchez, desde Italia, y Elena Romero, desde Estados Unidos, enviaban saludos.
Sí, fue una noche de luna llena, con Amorfino con fino aroma, el Trío de Cuerdas Manteñas y un compromiso de la Alcaldía del Cambio para continuar, año a año, apoyando este aporte al fomento cultural.











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