Desde Quito llegó Luis Aguayo para conquistar los 42 kilómetros del Manta Marathon. A pesar de su discapacidad, demostró que no hay límites cuando hay pasión, disciplina y corazón.
Y mucho mejor tras lograr el primer lugar en su categoría. Su victoria fue celebrada con admiración y aplausos por todos los asistentes, inspirados por la participación de Luis.
Este atleta nos recordó que el verdadero espíritu deportivo trasciende cualquier barrera. “Ya tengo algunos años corriendo en Manta y la mejor experiencia se vive acá… Hoy nos acompañó una brisa marina espectacular”, destacó Luis.
Manta, Ciudad Americana del Deporte, fue escenario de historias que nos llenan de orgullo. ¡Gracias, Luis, por recordarnos que los sueños sí se corren y se alcanzan!
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