Con la brisa de su mar como compañera, las calles de San Lorenzo se llenaron de música, color, aplausos y muchísimas sonrisas durante el desfile por sus 77 años de parroquialización.
Familias enteras disfrutaron del paso de las delegaciones; mientras, niños, jóvenes y adultos celebraban con entusiasmo una mañana llena de tradición y orgullo por esta hermosa tierra mantense.
Porque cuando San Lorenzo está de fiesta, su gente lo celebra bonito: con alegría, cariño y ese sabor especial que tiene vivir cerquita del mar.















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