Pequeños y sostenidos por una sola de sus largas patas, encontramos a papá y mamá buhos protegiendo celosamente a sus crías. No descansan en hacerlo, dando una muestra de amor familiar.
Con sus sagaces ojos amarillos atentos a cualquier movimiento, asi encontramos a una pareja de buhos terrestres (Athene cunicularia) en la playita del Megaparque Centenario Agustín Intriago, este 16 de enero, custodiando su madriguera revestida con estiércol y huesos para atraer insectos y ahuyentar depredadores.
El llanto de sus crias imita a serpientes, lo que ayuda también a protegerse. Al atardecer, solamente el macho emprende el vuelo en busca de alimento; mientras, la hembra, camuflada en el entorno, redobla esfuerzos en su tarea de vigilancia.
Así, el Megaparque se ha convertido en un lugar de paso e incluso de anidación de al menos 10 especies distintas de aves, según lo reportado por Fundación Bomaco, que realiza una observación periódica de esta migración.




Deja una respuesta