Ubicamos de mejor manera a los reflectores de la cancha para que la iluminación sea óptima.
Ahora los niños ya tienen donde jugar fútbol en la noche, los adultos mayores su bailoterapia y y disfrutar del huerto comunitario.
Y lo mejor: el barrio Mirador se puso la camiseta para cuidarla y disfrutarla.







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