Un teléfono antiguo, de más de un siglo, asombró a un grupo de estudiantes de la Unidad Educativa San Mateo, en el Museo Etnográfico Cancebí. El guía relató que para comunicarse antes se llamaba primero a una operadora y se esperaba hasta tres horas para una respuesta: un contraste total con la inmediatez tecnológica actual.
Este 24 de septiembre, alumnos de básica superior visitaron este edificio patrimonial de 1918 como parte del proyecto municipal Recordando Nuestra Identidad.
Así, jóvenes de 11 a 14 años aprendieron sobre nuestras raíces; por ejemplo, cuando el guía les dijo que los apellidos Anchundia y Mero son originarios de Manta, antes de la llegada de los españoles. También ganaron libros de premios en trivias.








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